Hemos llegado a nuestro destino, a Mundaka. El campo de trabajo de Mundaka es el séptimo y último de nuestro recorrido. Al igual que los campos de trabajo de Lemona y Salinas de Añana, el campo de trabajo de Mundaka es internacional. Aqui hemos encontrado jóvenes provenientes de diferentes países, como Rusia, Ucrania, Republica Checa o Francia entre otros. Por ello, la convivencia intercultural que han vivido estos días en Mundaka ha sido muy enriquecedora.

Aunque el campo de trabajo esté situado en Mundaka, se trabaja a nivel comarcal, en este caso en Busturialdea. Los jóvenes voluntarios se han dedicado a dinamizar el tiempo de ocio de los niños y jóvenes de diferentes pueblos de Busturialdea en las dos semanas que ha durado el campo de trabajo. Ha sido placentero el trabajo realizado tanto para jóvenes como niños.

Después de dos semanas de trabajo, ocio y convivencia, ha llegado la hora de despedirse. EL viernes fue su último día de trabajo y entonces se despidieron de los niños. Hoy en cambio toca despedirse de los compañeros de grupo. Durante catorce días han convivido juntos; comer, dormir, reír o llorar. Algunos hasta se han convertido en amigos. Para que la despedida de hoy se ha especial, han preparado un pequeño festival para esta noche. Los jóvenes, al igual que ayer los de Lekeitio,  se han agrupado según su proveniencia para cocinar los platos típicos de sus países. Además de eso, cada uno ha hecho el traje tradicional de su tierra y también entregaran y recibirán los regalos del amigo invisible. (Ver galeria de fotos).

Puede que para algunos el campo de trabajo sean las vacaciones de catorce días o una forma de conocer nueva gente y hacer amigos. Para otros también puede ser una manera de conocer otro país. Pero los participantes de los campos de trabajo si que están de acuerdo en que formar parte de un campo de trabajo es una experiencia única y muchos de ellos tienen intención de repetir la experiencia.

Texto de Ander Bolibar y Ane Elordi para la iniciativa Auzokontalariak