A la joven bilbaína de 18 años Sara Fantova le encanta la fotografía y el cine. Tras acabar sus estudios de bachiller y antes de empezar en la universidad decidió inscribirse en el Servicio de Voluntariado Europeo. Hoy en día vive en la capital de Macedonia, Skopje. Rodeada de un manto blanco nos cuenta como es su día a día.

¿Desde cuando llevas en Macedonia y en qué programa estás participando?

Llevo desde octubre viviendo en la capital de Macedonia, Skopje. Participo en dos programas, por un lado, colaboro en la revista VOICES. En esta revista escriben voluntarios/as de otros países europeos y también voluntarios/as locales. Es una revista gratuita y los temas se centran en temas de interés para los jóvenes. Aparte de este programa, cuatro veces por semana, también participo en otro programa que se centra en ayudar a niños y niñas gitanos. Son niños sin escolarizar que los padres llevan a estos centros para que puedan comer, vestirse y conseguir ropa limpia. Son niños y niñas de la calle que viven en muy malas condiciones.

¿Por qué decidiste inscribirte en el programa EVS Skope?

El Servicio de Voluntariado Europeo (European Voluntary Service), se puede realizar en cualquier país de la Unión Europea. Yo no quería empezar en la universidad este mismo curso y empecé a buscar otras opciones. Encontré el SVE y no tenía ninguna preferencia por un país determinado. Empecé a mandar cartas y me cogieron en Skopje. Fue un poco por casualidad.

Cuéntanos como es un día normal tuyo en Skopje

Me despierto (no muy pronto) desayuno y me dirijo al “Daily Centre”. Voy a dos centros diferentes, algunos días los paso en el barrio Kisela Voda y otros en Abtokomanda. Allí realizo talleres con niños y niñas. Sobre las 3 de la tarde vuelvo a casa y como, o algunos días voy a clases de Macedonio. Las tardes nunca son iguales. Vivo con otros 6 voluntarios/as en casa y a veces salimos a la calle, a ver conciertos, de bares… y otras veces nos quedamos en casa.

En tu blog “Historias de Macedonia” publicas fotos, vídeos y textos. ¿Por qué decidiste abrir este canal?

Cuando llevaba dos semanas viviendo en Skopje se me ocurrió abrir un blog. Ahora se ha convertido en mi diario. Escribo casi a diario y así recordaré mis nueve meses de estancia perfectamente. No quiero olvidarme de ningún detalle de esta experiencia. El blog me ayudará en ello.

¿Qué es lo que has aprendido de esta experiencia hasta ahora? ¿Habías vivido algo parecido antes?

Es mi primera experiencia de este tipo y estoy aprendiendo muchas cosas. No son cosas que aprendes en la universidad, pero a mí me parecen que son muy importantes. Estoy conociendo a mucha gente interesante, gente que ha vivido muchísimas cosas. El Servicio de Voluntariado Europeo consiste en nutrirte de nuevas vivencias; aprender sobre la vida, sobre países desconocidos, sobre nuevas culturas e idiomas, sobre los niños, la convivencia, la distancia, sobre cómo administrar tus pocos recursos y de cómo gozar de los pequeños momentos… entre otras muchas cosas.

¿Le recomendarías a una persona joven participar en un programa de voluntariado? ¿Por qué?

Se lo recomendaría a cualquier persona. Por el momento solo conozco el SVE y se lo recomiendo a todo el mundo. Es una experiencia muy enriquecedora. Te permite hacer un montón de cosas, realizar tus proyectos personales, conocer un país y su idioma, conocer a gente nueva, viajar, y desarrollarte personalmente.

¿Te gustaría añadir algo más sobre tu experiencia en Macedonia?

Sobre los viajes: Estando aquí he tenido la oportunidad de viajar a muchos países. He conocido el auto-stop y el “Coach surfing” y me he dado cuenta de que hay formas de viajar muy baratas. Hasta ahora he ido a Serbia, Bosnia y Kósovo. Los próximos meses tengo en mente viajar a Turquía, Grecia, Bulgaria, Rumania eta Albania. Eso sí, gastando muy poco dinero.

Sobre mi proyecto personal: Me gusta la fotografía y estando aquí, los niños y niñas se han convertido parte de mi vida. Juntando estas dos pasiones se me ha ocurrido un proyecto que he empezado a desarrollar. Les voy a dejar temporalmente cámaras a los niños y niñas para que saquen fotos de su realidad cotidiana. Con las fotos, haremos una exposición que mostrará la vida de los niños gitanos desde su propia óptica infantil.